Desde hace años, mi vida es una mezcla de bienestar, movimiento y transformación consciente.
Soy instructora de yoga certificada RYS200, mentor coach graduada del Coaching Training Alliance y una apasionada por acompañar procesos reales en mujeres que desean reconectar con su autenticidad.
Mi vida me ha llevado a habitar rincones tan distintos como Canadá, Barbados, Mozambique y los Emiratos Árabes. Hoy vivo en Canadá, pero he aprendido que el verdadero lugar desde donde se transforma la vida no es un país, sino el espacio interior que habitamos. Mi propósito sigue siendo el mismo: acompañar a mujeres reales a reconectar con su poder, su cuerpo y su verdad, sin importar en qué parte del mundo se encuentren.
Mi aventura con el bienestar comenzó en Barbados, en 2006, cuando descubrí el yoga Anusara. Esa experiencia me transformó profundamente y me abrió un camino que ya no tenía vuelta atrás: el deseo de compartir herramientas que conectaran cuerpo, mente y espíritu.
Tras más de 15 años viviendo en diferentes países —entre ellos Mozambique, los Emiratos Árabes y Canadá, donde actualmente resido— decidí dar vida a un sueño que llevaba gestándose en mi interior: crear un espacio donde las mujeres pudieran volver a sí mismas, sin exigencias, sin máscaras, con verdad.
Así nació I Belong Studio, con dos sedes físicas en Bogotá, pero con una comunidad que trasciende fronteras. Desde cualquier lugar del mundo acompañamos a mujeres reales a reconectar con su energía, su intuición y su fuerza interior.
Creamos un oasis de contención y transformación, con clases en español, inglés, portugués y francés, y un entorno diseñado con intención para inspirar calma, autenticidad y pertenencia.
En sesiones individuales de coaching
que integran cuerpo, emoción y propósito
donde comparto prácticas y conversaciones honestas cada semana
También soy bloguera y creadora del podcast “Namasté, mi vida”, un espacio donde converso con líderes del mundo del bienestar desde lo más humano y profundo.
Quizás este sea el momento de comenzar algo nuevo, más tuyo, más verdadero.
Mi trabajo no busca que te adaptes, sino que vuelvas a ti.